viernes, 2 de junio de 2017

Erasmus. Rotatorio de Medicina en Nápoles

Una vez finalizado mi período erasmus, me gustaría realizar esta entrada donde se reflejen los aspectos más importantes del intercambio. Mi nombre es Emilio, de la Universidad de Medicina de Sevilla. Durante el período Septiembre 2016 - Mayo 2017, he realizado el sexto y último año de Medicina en: la Seconda Universitá degli studi della Campania Luigi Vanvitelli.

Dicha facultad se encuentra en la ciudad de Nápoles (Italia) y para poder acceder a la erasmus, no se nos solicitó ningún nivel de idioma desde mi facultad de origen. La ciudad napolitana no fue mi primera opción (fue Génova), pero me alegro mucho de haber acabado en Nápoles.

En la ciudad conviven dos Facultades de Medicina: la Seconda (donde estaba yo) y la Federico II. Ambas son de reconocido prestigio a nivel local, pero en los últimos años la Federico está ganando una mejor reputación que la Seconda, especialmente entre los estudiantes.

Respecto a las lecciones teóricas y exámenes, no hablaré mucho, puesto que yo solo fui a realizar el último año de prácticas: el tirocinio. Sí que es cierto que durante todo el año he estado dentro de un grupo de whatsapp de erasmus de Medicina. En líneas generales lo que he leído es que los exámenes son bastante más fáciles que en Sevilla, pero que no en todos "regalan" la nota.

Otro aspecto a tener en cuenta: la mayoría de exámenes en Italia son orales. Los test son anecdóticos y extraños. Durante toda la carrera los estudiantes se someten a pequeños tribunales donde les preguntan el contenido de la asignatura frente a toda la clase

Las notas no son sobre 10, son sobre 30. Además tienen varias convocatorias durante el año y se pueden presentar todas las veces que quieran, según el número de convocatorias que celebre cada profesor. Es decir que, a diferencia de Sevilla donde hay 3 convocatorias y solo te puedes presentar a 2, en Italia hay al menos 5 y te puedes presentar a las 5. Tú decides.

En algunas asignaturas es obligatorio asistir o "fichar", ya que te proporcionan una targeta que debes pasar por un lector para que te cuenten la asistencia. Es como si estuvieras en un trabajo. Muchos estudiantes (autóctonos y extranjeros) van a las clases, fichan, y se largan. Verídico.

A continuación hablaré sobre el rotatorio, algo que para los napolitanos es muy extraño. Ellos realizan muy pocas prácticas a lo largo de toda la carrera. Lo más parecido a nuestro rotatorio para ellos es el "tirocinio postlaurea", donde una vez que se graduan, tienen que realizar 3 meses de prácticas en un servicio para conseguir la "habilitación" que les permita ser médicos.

Por el resto, hacen poquísimas prácticas y pese a que nos superan bastante en conocimientos teóricos, están muy "desentrenados" a nivel práctico y poseen poca experiencia médica. Además, son bastante exigentes con ellos mismos y se presentan a exámenes aprobados para sacar mejor nota, puesto que antes tenía cierta repercusión a la hora de elegir especialidad.

ROTATORIO DE MEDICINA EN NÁPOLES:

Mis rotaciones se han distribuido a lo largo de varios servicios y durante varias semanas en cada uno de ellos. Al principio era Sergio Minucci (el vicedecano de la Facultad) quien se encargaba de organizarnos las rotaciones pero, debido a su impuntualidad, a su dejadez y a la forma tan caótica de hacer las cosas, decidí que lo mejor era buscarme las rotaciones por mi cuenta.


1. ROTATORIO DE INTERNA, URGENCIAS Y FAMILIA:

Realizado en el Policlínico Antiguo, junto a la propia Facultad de Medicina. Las prácticas se han desarrollado entre el edificio 2 (segunda y tercera planta) y en la zona de consultas / urgencias bajo la dirección del profesor Rafael Marfella, que sólo sirve para para firmarte.

Las prácticas en este servicio pueden ser un suplicio o una buena forma de "entrenarte". Empiezan a trabajar sobre las 10 de la mañana y tienen muy pocos pacientes. Sus labores se basan en pasar consulta, ver la evolución de los pocos pacientes ingresados y en dar vueltas.

En las consultas puedes aprender a poner e interpretar un electrocardiograma, exploración básica, cómo realizar una historia clínica sin usar medios virtuales (a la antigua usanza) y algún que otro tratamiento para una determinada patología. Por lo demás, a las 12-13 se acaba todo.

Había estudiantes que iban al servicio todos los días (yo, la primera semana), otros que iban cuando había consultas (yo la segunda semana junto a dos chicos portugueses), otros que venían una vez a la semana (los turcos) y otros que directamente venían un día en toda la rotación (la mayoría). Debido a la desorganización de Minucci y a la sinvergonzonería de algunos estudiantes, hubo períodos en los cuales había 10 medicoblastos a la vez.

Lo mejor de estas rotaciones fueron los residentes. Con María y con Pascuale (R Mayores) pude aprender bastante. Eso sí, tienes que ser avispado y saber moverte a tiempo, dejando atrás al resto de compañeros y preocupándote por ti, por aprender, no por pillar las firmas.

No sé. Pude realizar las tres rotaciones en el mismo servicio, sin moverme a otro hospital. Es cierto que no estuve en una "consulta de atención primaria" al 100% o que no estuve en un servicio de urgencias al 100%, pero estuve donde podía aprender de ambas especialidades.

Al final de la rotación vas a hablar con el residente, que te hace un papel donde le dices el período en el cuál has rotado y que te lo firma Marfella (el cuál ni se preocupa por ti, ni por quién eres en ningún momento). En general, una rotación que depende muchísimo de ti.

2. ROTATORIO DE PSIQUIATRÍA

Como ya comenté en la entrada "Del odio a la tolerancia" este servicio es magnífico. Situado a pocos metros de la Facultad de Medicina, junto al edificio de Ginecología, el servicio de Psiquiatría es de lo mejor que he hecho en Nápoles. Entran a las 9 y terminas sobre la 13-14.

El servicio está perfectamente coordinado y funciona de forma jerárquica pero ordenada con residentes y adjuntos. Los pacientes que visitas o bien son agudos, o bien son las consultas. En ambos casos puedes aprender muchísimo sobre patología psiquiátrica y terapéutica.

Los residentes son tus mejores aliados y si te ven ganas de implicarte, te ayudarán y te enseñarán todo lo que puedan. Los adjuntos también son bastante cercanos y muy profesionales. En este servicio no vi erasmus, pero es bastante exigente y al menos yo, fui casi todos los días.

3. ROTATORIO DE GINECOLOGÍA
  
Supervisado por el Doctor Marcos Torella, que es un cacho de pan. Es un servicio fantástico donde no hace falta que vengas todos los días pero que, cuando vienes aprendes muchísimo. Los residentes suelen ser muy amables y los adjuntos también, les encanta tener estudiantes.

En algunos momentos los quirófanos se petan un poco de gente, y la situación se vuelve incómoda, pero si eres capaz de soportar esta terrible iatrogenia o de buscar la forma de no ser parte de ella, podrás llevarte una grata experiencia. El servicio de ecografía fetal, es genial.

En todo momento el Dr. Torella está pendiente tuya, te organiza con quien tienes que ir, te ayuda cuando estás perdido, etc. Al final de la rotación te elabora un bonito certificado donde te pone el período, las horas, la nota, etc. Es un servicio estupendo y muy eficiente.

4. ROTATORIO DE PEDIATRÍA

Supervisado por el Dr. Miraglia. Otra persona estupenda y cercana, pero muy profesional. En mi caso fui a su despacho y tras hacerme una pequeña entrevista, me preguntó sobre el servicio que quería. La Pediatría es buena en Nápoles y tiene servicios repartidos por varios hospitales.

Yo le pedí que me pusiera en Neonatología, bajo la supervisión del Dr. Capristo y fueron sin dudas las mejores prácticas de toda la carrera. El servicio está en la cuarta planta del edificio de Ginecología, se entra a las 8 de la mañana y se sale sobre las 14.

La planta está dividia en neonatos y en terapia intensiva neonatal. En ambas se hacen un sinfín de cosas y puedes aprender muchísimo. Los residentes son encantadores (principalmente mujeres) y las enfermeras son increíbles. El personal en general, de lo mejor.

En este servicio no sólo aprendes si no que te "dejan hacer cosas". De hecho yo mismo exploraba a los recién nacidos, anotaba cosas en sus historias clínicas, interaccionaba con los padres, etc. Aquí si te implicas, tienes una grandísima experiencia asegurada.

Sin embargo, también hay muchos servicios de gran calidad a los que puedes ir. Algunos estarán en el casco antiguo y otros estarán en el Policlínico Nuevo, Santo Buono, etc. Yo estuve en el edificio del casco antiguo y sin dudar, es la mejor práctica que he hecho jamás.


5. ROTATORIO DE CIRUGÍA

Bajo la supervisión del Dr. Fei, Alaria y Guadagno, así como de las residentes de cirugía. El servicio se encuentra en el edificio 17 del Hospital o Policlínico Nuevo. Son las únicas prácticas "oficiales" que he realizado en este lugar, por lo que tenía que coger el metro si o si.
El horario es de 8 a... la hora que sea. Los martes y jueves había quirófano y el resto de días había consultas. He de decir que ha sido un servicio donde también he aprendido muchísimo. En Italia no dejan que los estudiantes toquen a los pacientes, mucho menos en los quirófanos.

Sin embargo, si eres una persona activa, motivada y demuestras determinación, puedes aprender muchísimo en este servicio e incluso formar parte de las intervenciones. En mi caso estuve varios días simplemente de "observador" o aprendiendo a hacer nudos.


Con el paso del tiempo los adjuntos fueron ganando confianza en mi y dejándome hacer algunas cosas, sobre todo el profesor Alaria. Las residentes también me enseñaron muchísimo y si les preguntas te responden y te explican todo perfectamente. De hecho, yo llegué a este servicio porque una de las residentes es una amiga del Coro. Pero oficialmente, forma parte de la Universidad, por lo que puede ir cualquier estudiante.

En dicho servicio a menudo venían algunos estudiantes italianos y tirocinantes post-laurea. Los días de quirófano suelen ser bastante intensos y depende mucho de ti si te quieres ir a las 14-15 o si quieres terminar a las 19 de la tarde en los días más duros.

A grandes rasgos es un servicio donde se pueden hacer algunas cosas y donde se pueden ver operaciones muy comunes, muy interesantes y muy útiles de cara al MIR. Además, te enseña el funcionamiento de los quirófanos en Italia. Cirugía ha sido una grata experiencia.


6. ROTATORIO DE DERMATOLOGÍA, ORL Y OFT:

Cada rotación incluye un período de una semana. Personalmente, veo una gilipoyez establecer un período tan corto de rotación donde no sólo se molesta al servicio y a los pacientes, si no que el propio estudiante tiene poco tiempo de aprender y de sentirse cómodo en el servicio.

En Nápoles nos lo han puesto aún más fácil. El coordinador nos dejó claro que no iba a mover un dedo para mandarnos una semana a cada servicio. Que eligiésemos uno, que fuésemos tres semanas a y que después utilizaría el certificado de dicho servicio como si hubiésemos rotado por los tres. Yo decidí no echarle cuenta "en parte". Es por ello que elegí ORL.

Los quirófanos de esta especialidad están en el mismo edificio 17 donde está cirugía general. Es por ello que simplemente y de vez en cuando, me iba a ver este quirófano o rotaba por la planta de otorrino que está en un edificio cercano. Asi estuve durante 3 semanas.

Durante este tiempo también fui al servicio de Dermatología a pedir que me dejasen ver un par de días como trabajan allí. A decir verdad me decepcionó mucho. Había un montón de dermatólogos sentados en una sala inmensa, hacían pasar a los pacientes y algunos de ellos se acercaban con sus linternitas a explorarles, la mayoría se quedaban viendo pasar el tiempo.

No me dió mucho tiempo de valorar realmente el trabajo de los dermatólogos, pero por lo poco o mucho que vi, no vale la pena como servicio y no te enseñan (ni te dejan hacer), prácticamente nada. Lo mismo en referencia a ORL. Servicios ambos muy decepcionantes y aburridos.

Al final de la rotación, me dieron un certificado de haber estado tres semanas en ORL, no pedí que me dieran nada en Derma y no roté por OFT. A partir de esto y en base a la desfachatez que nos exigió el coordinador de Nápoles, me hizo mis correspondientes tres certificados.

COORDINACIÓN Y BUROCRACIA EN NÁPOLES

Si pensabas que la Universidad de Sevilla o tu propia Facultad eran un desastre, la palabra caos se queda corta en Medicina Nápoles. Por lo que me han contado, la Federico II es bastante más eficiente, te ayuda mucho más y están más disponible que en la Seconda.

En relación a la Seconda Universitá, su coordinador Sergio Minucci trata de hacerlo lo mejor que puede, pero va a su rollo y si dependes de él...puedes terminar bastante mal. No suele estar en su despacho o se ausenta por períodos prolongados de tiempo. 

Te dice a menudo que le tienes que pedir una cita, a las cuales no suele presentarse o ni siquiera las apunta. Le cuesta muchísimo mandarte a un servicio de calidad y te suele decir que ese servicio "ya está lleno", que vuelvas la semana que viene, cuando la verdad es que no hay nadie.

No sé. Yo intenté tomarme a este señor con sentido del humor, pero no me sienta nada bien que una figura tan relevante esté regida por esta persona. Manejar a los erasmus es muy difícil, requiere mucho tiempo y mucha paciencia. Eso lo puedo entender. Pero si no eres capaz de atendernos y si en vez de lidiar con nosotros nos "toreas", pues deja tu puesto.

Conmigo he de decir que se portó bastante bien, que era bastante amable y que agradecía sobre todo que le hablase en Italiano. Además, no te debes dejar amedrentar por él ni por sus excusas. Le tienes que insistir, le tienes que decir las cosas claras y no intentes dar pena, no se la das.

A su vez, este caos y esta descoordinación hace que muchos erasmus se salten las prácticas o directamente no vayan. Me parece de verguenza, de poca ética y de guarros lo que han hecho muchos estudiantes. Es culpa tanto de ellos como de la escasa supervisión.

Muchos se han tirado una erasmus de fiesta, de viajes y de arrascarse lo que viene siendo "los huevos" o de ir a las cosas que les gustaban. Me sabe mal. Yo mismo he intentado ir no sólo por legalidad, si no porque es el único período real que tenemos como médicos para aprender a ejercer como tal (al menos, durante la carrera). Además, me molesta que a estas personas les hayan puesto la misma nota que yo, sin hacer la mitad de mis esfuerzos. ¿Soluciones?

Por tanto, Nápoles te ofrece ciertas ventajas para hacer las prácticas, sobre todo si vas de "aprovechado" por la vida y sabes usar bien el caos, la desorganización y la falta de seguimiento de los de sexto. Pero tienes que tener o mucha cara dura, o saber moverte y sacrificarte. Esas son las dos opciones que te ofrece esta universidad, porque en la Federico II son distintos.

Para finalizar, mencionar que la Seconda tiene su parte burocrática en la Facultad de Caserta. Por tanto, el certificado de llegada, el learning firmado y el certificado de vuelta tendrás que ir a recogerlo a Caserta, perdiendo tu tiempo y tu dinero. Un poco subrealista.


PUNTOS FUERTES DEL ROTATORIO EN NÁPOLES:
  • Los servicios y coordinadores, por lo general, están implicados.
  • Los residentes saben casi lo mismo que tu y son cercanos con el estudiante.
  • Flexibilidad en los horarios y en los días que vas.
  • Valoran positivamente tu implicación y tus ganas de aprender.

PUNTOS A MEJORAR DEL ROTATORIO EN NÁPOLES:
  • Un coordinador o vicedecano profesional y útil.
  • Un servicio de atención y respuesta al erasmus rápido y directo.
  • Que la bucrocacia funcione mejor y que no tengas que ir a Caserta.
  • Un papel más activo del estudiante erasmus en las prácticas.
  • Una mayor supervisión de los erasmus y de sus evaluaciones.
  • Que no se organicen las prácticas semana a semana. 
  • Reevaluar los convenios entre facultades, que el intercambio sea productivo. 
  • Que la erasmus no perjudique jamás al estudiante.
  • Que la erasmus no sea jamás una excusa para no aprender a ser médico. 

Personalmente, he vivido un rotatorio de sexto muy interesante. Es cierto que he trabajado y aprendido probablemente menos, de lo que ya se aprende en Sevilla durante el rotarorio. Sin embargo he podido reencontrar mi pasión por la profesión, he podido ejercer prácticamente como un médico, me han considerado como a un colega más y he conocido a gente estupenda.

No me arrepiento para nada de los madrugones, de los viajes en tren, de las horas y horas en pie en quirófanos o de haberme buscado la vida durante toda la erasmus por mi mismo. Nápoles no te da nada, eres tú quien te lo busca y eres tú quien decide cómo quiere vivirla. Es por ello que quiero acabar dándole las gracias a esta ciudad y a su peculiar Facultad. Con Nápoles, ya he acabado la carrera. Ahora sí que sí estoy laureado. Por fin, ya soy médico.

viernes, 31 de marzo de 2017

El primer examen MIR real. Simulacro 5.

Hace un par de semanas realicé el quinto simulacro MIR de mi vida. No esperaba grandes resultados de él, incluso intuía un estrepitoso carajazo...y así fue. Tras enfrentarme al primer examen "real" del MIR, el que han hecho los compañeros de la promoción anterior en 2017, me volví a dar de bruces contra el suelo.

Tras unas tres horas y media de examen, más otros veinte minutos introduciendo poquito a poco la plantilla de respuestas, me dieron mi resultado: 55 netas. Patapum, pum, pum. Era algo que me esperaba. Como dije anteriormente, me lo estoy tomando con tranquilidad.

A largo plazo, me hará mucho más feliz y me conllevará una mejor experiencia de vida disfrutar de mi erasmus, que amargarme con la primera vuelta y comenzar a quemarme. Es cierto que te da mucha ventaja estudiar un poquito cada día, hacer test, etc. Pero dudo mucho que vaya a recordar todas esas horas invertidas, por encima de la felicidad de lo que hago en Nápoles.


Además, tampoco me puedo o me debo quejar. Los manuales están aparcados y alejados de mi vida, las clases online se van acumulando poco a poco y los simulacros...los voy haciendo como puedo. De hecho a lo que más partido le saco es a las correcciones del Dr. Macarrón.

Pero dudo mucho que me vaya a arrepentir en un par de años, de las decisiones que estoy tomando. Por ejemplo, estoy dedicando más tiempo a disfrutar del día a día. Estoy poniéndome las pilas poco a poco con el TFG (que espero, me quede bonito), estoy haciendo más turismo, estoy mejorando a pasos agigantados en el conocimiento de la lengua italiana, etc.

Estoy viviendo mi último año de Medicina, como no he podido vivir todos los anteriores. Ya tendré tiempo de amargarme en la biblioteca estudiando 6-8 horas al día. Ya tendré tiempo de martirizarme con los malos resultados. Ya tendré tiempo de poner malas caras, de estar de mala leche, deprimido y sin ganas ni de mirarme al espejo. Ya tendré tiempo...ahora a disfrutar.

Estos días estoy viviendo unas prácticas de cirugía chulísimas. Después de un mes por el servicio, me van dejando hacer cositas (lo cual es bastante, a nivel del sistema educativo italiano). He ayudado en un laparocele, en la realización de una PEG e incluso he podido tomar instantáneas de una de mis intervenciones favoritas: la mastectomía radical.


Todo ello acompañado de gente a la que aprecio y que me valoran, que me tratan genial. También sigo disfrutando del coro, en una semana vuelvo a las clases de italiano del B2 o del C1 (aún no lo sé), estoy saliendo de fiesta y lo estoy pasando genial, en fin...la vida.

Que sí. Que tengo un simulacro atrasado por hacer. Que si, que tengo que mirarme los manuales. Que si, que estoy en un percentil de mierda respecto al resto de mis compañeros. Pero...¿y lo feliz que soy ahora mismo? ¿y las experiencias tan chulas que estoy viviendo? Pues eso...

De hecho, mi pareja me ha demostrado que hay cosas muchos más importantes y más alternativas que hacer el MIR, que enfrascarte desde el primer año a darlo todo y perecer en el intento. Este examen sólo es una transición entre tu yo estudiante y la persona que vas a ser durante décadas, trabajando sin parar, cambiando totalmente tu forma de vida...

¿Por qué no disfrutar un poco más? ¿Por qué no explotar los últimos momentos de tu vida estudiantil? ¿Por qué no mantener la inocencia un par de meses más? Vale la pena, al menos a mi me vale la pena. Que cuando llegue el día X y si la cosa va mal, al menos pueda decirme a mi mismo: "pero y el año tan bueno que has disfrutado de erasmus". Eso no me lo quita nadie.

Ahora solo queda esperar. Seguir haciendo los simulacros, echarle de vez en cuando un ojo a las clases online más interesantes, mirar los desgloses y sobre todo...keep calm, que ya habrá tiempo de amargarse. La vida son dos días, y es mejor vivirlos felices, que agobiados. Saludos.

miércoles, 1 de febrero de 2017

A los pequeños del Nido. A los Neonatos.

No sabria explicarlo. Ellos simplemente me miran, o lloran, o se quedan quietos agarrándome un dedo.

Ellos no me juzgan, no me rechazan, no dudan de mi. Saben que haré lo posible para que estén bien. Que los cuidaré como si fueran de mi sangre, que los querré...durante el tiempo que estén entre mis manos. Que serán prioridad.

Ella, concretamente ella, me ha destrozado el alma como ninguna otra mujer. Con sus ojos que aún no han cumplido una primavera, sus manitas aferradas a las mías y su silencio, cuando estoy a su lado. Ella.

O él, tan vulnerable. Apenas a comenzado a respirar y ya le cuesta hacerlo. Con sus quejidos suplicantes, su agitado malestar y mi preocupado terror. No quiero que le pase nada malo, no quiero que sea así. Quiero que esté sano, que llore, que grite, que coma, que respire el aire vital que necesita. Él.

Y de nuevo ellos. Que convierten una mañana de mierda, en el mejor día de mi vida. Que me dan la energía que me falta, pese a dormir poco. Que me hacen feliz, que me hacen sentir. Ellos.

Esta entrada la escribo tras uno de los días más emocionales que he pasado en Neonatología. Hoy, una de las pequeñitas que estaban en el Nido no paraba de llorar. Desde el primer momento que la oí y que me acerqué a ella, sabía que había una conexión entre ambos.

Sólo tuve que darle mi dedo, que aferró con su pequeña manita y se quedó calmada. Quieta, silenciosa, anonadada. Y su mirada me atravesó el alma como un puñal. Esta pequeña simplemente me agarró con fuerza, y se quedó mirándome. Dos pozos negros de infinita belleza.

Fue tan visceral y tan intenso lo que me hizo sentir, que tuve que intentar desprenderle su dedito...pero ¡no podía!. Lo estaba sujetando con fuerza y me daba miedo de soltarla. En fin. Me alegro mucho de estar en Neonatología y de hacer este trabajo...al menos durante un tiempo de mi vida. Si por lo que sea el MIR no me va bien...siempre recordaré estos momentos.

Mientras tanto, toca seguir disfrutando del día a día con los neonatos. Toca seguir disfrutando de mis últimos meses de libertad antes de la lucha contra el MIR. Hay que dar lo mejor de uno mismo, para que en el futuro, los mejores seamos los que cuidemos de estos pequeños.