viernes, 13 de octubre de 2017

Resumen de la Segunda Vuelta #16 Endocrino

Una vez más, se me ha acumulado la escritura. Cuando terminé de trabajar en el SAS, pensé que ya no volvería a ejercer hasta Febrero...¡pero me equivoqué! De hecho, he estado liado todo Septiembre y probablemente todo Octubre trabajando como médico de ambulancias.

Vamos con lo que nos interesa. ¿Qué tal han sido las semanas de Inmunología, Infecciosas, Otorrino y Endocrino? Un popurrí de lo más variado y de lo más aburrido que te puede tocar en la preparación al MIR. A quienes les gusten estas materias, enhorabuena, son pesantes.

La semana de inmunología estuvo chula. El manual es cortito, la materia es muy útil, centrada especialmente en temas de fisiología que te ayudan a resolver preguntas de varios campos y las tipo test no son terribles. La clase estuvo aceptablemente bien, sobre todo la parte de Inmuno. La parte de Genética fue un poco más aburrida. Aún así, la profesora que vino, lo hizo genial.

Infecciosas por otra parte, es jodida. No sólo por la complejidad que requiere estudiarla si no también por la compartimentación mental que exige. Debes tener muy claro de que forma actúa cada antibiótico, los bichos de cada cuadro infeccioso, los protocolos de actuación, etc.

La clase estuvo aceptablemente bien, en especial el apartado de tuberculosis. Además se trataron todos aquellos temas que no se vieron en primera vuelta que en el caso de infecciosas, es necesario. No hace falta que te repasen de nuevo VIH, TBC, infecciones respiratorias, no. Eso te lo estudias por tu cuenta. Lo útil es revisar aquellos temas más secundarios, que pueden caer.

De Otorrino lo mejor sin dudas fue la clase. El chico que vino a dárnosla lo hizo fenomenal. Fue una clase muy amena, muy útil y muy cercana. Fue a través de este adjunto de ORL, por lo que conocimos cómo funciona el proceso de creación y selección de las preguntas del examen MIR. Si estáis interesados, en twitter hice un hilo hace unos días (@emidelsot). En cuanto a la asignatura en sí misma, un absoluto rollazo. La ORL es muy práctica, muy útil pero a mi parecer, es bastante compleja de entenderla y estudiarla.

Y ya para acabar: endocrino, "la muerte a pellizcos". De las peores asignaturas (junto a Hemato) para estudiarse. Te requiere muchísimo tiempo de estudio. Tendrás que dedicarle más horas de lo habitual, eso seguro. Hay temas que son infumables, imposibles. Las preguntas de años anteriores o son de categoría media o son de categoría "déjame en blanco". Para tercera vuelta es más que probable que sólo me estudie los temas principales y que deje atrás los secundarios.

En cuanto a la clase, no estuvo mal. El profesor nos dejó las diapositivas, que eran bastante prácticas. En cuanto a la metodología: bastante buena. Parte de teoría y parte de práctica asociada a lo que estábamos repasando en ese momento. La primera parte de la clase giró en torno a los contenidos "no impartidos en segunda vuelta", y la segunda parte a los contenidos de primera vuelta. Lo más importante, para el final.

Han sido unas semanas muy dispersas donde a nivel académico no he avanzado mucho, pero donde sí que he disfrutado muchísimo a nivel laboral. Lo cierto es que estoy cansado mentalmente. Todos los días son iguales, las horas se pasan o muy rápido o muy lento, cada esfuerzo es una agonía pensando en si valdrá o no valdrá la pena, etc. Y los simulacros...son las puntillas que apuntalan tus semanas y determinan si vas a ser feliz o un alma en pena

Nada más que contar por el momento. Espero que os esté yendo bien, que pilléis pilas en la semana de descanso y que saquéis un huequito para disfrutar la vida, para leer a este pobre opositor MIR y para seguir mejorando vuestros resultados. Un saludo y gracias por leerme.




martes, 26 de septiembre de 2017

¿El huevo o la gallina? Medicina Especializada

Qué vino antes, ¿el huevo, o la gallina? Para los más curiosos: fue el huevo, concretamente la proteína. En cuanto a esta entrada...la respuesta no tiene importancia, sólo el interrogante. Déjame que te cuente.



En cuanto salgan los resultados del MIR 2018, volverán a publicarse los resultados y estadísticas desde el ministerio. ¿Y que harán las academias?: "el 50% de nuestros alumnos, entre los 3.000 primeros", "somos la academia con mayor número de aprobados", "7 de los 10 primeros del MIR, estudiaron con nosotros" . Y así, cada año. Somos sus números. Somos números.

Volvemos a convertirnos en ganado estadístico que puede ser usado como forma de propaganda y reclutamiento año tras año. El esfuerzo y sacrificio de miles de personas, empleado para perpetuar un sistema de acceso a la formación especializada totalmente mercantilizado. Oposición = negocio.

Ello me lleva a plantearme si el MIR discrimina realmente al más inteligente, al que más sabe de Medicina, al más válido para ejercer o el que merece acceder a una especialidad. Si fuera así... ¿Por qué necesitamos a las academias? ¿No podríamos sacarlo por nosotros mismos? (¡Es imposible!)

Toda esta reflexión surge ante la gran cantidad de material de preparación que me han facilitado. Es un material único, diseñado por y para el MIR. Que sigue un método, una morfología, una estrategia. Un material distinto al que poseen compañeros de otras academias. El por qué ciertos aspectos de la Medicina importan y otros no, lo deciden los exámenes de años anteriores.

Cada academia tiene sus propias reglas mnemotécnicas, sus propios dibujitos, sus propios profesores, su propio método de estudio, su propia forma de ser. Pero, ¿por qué no todas enseñan lo mismo?

Si el sistema sanitario necesita una forma de "selección" para asignar las plazas de formación especializada, ¿Por qué no poner un temario común? ¿Por qué no especificar lo que debe saber un médico general? ¿Por qué no hay un conocimiento homogeneo, sobre lo que deberíamos saber?

¿Qué vino antes, el examen de formación especializada o las academias? ¡No importa! Al igual que el huevo y la gallina, la respuesta no es lo importante, lo realmente relevante es la pregunta. El MIR no puede salir adelante sin las academias, y las academias se alimentan enormemente del MIR.

Sin la ayuda de CTO, no sería capaz (ni de lejos) de enfrentarme al resto de opositores de mi misma o de otras academias. Sería imposible. El acceso a la formación especializada está tan focalizado en el sota-caballo-rey, que es absolutamente normal que existan empresas que pretendan ayudar, trabajen por los estudiantes y analicen esos patrones sacando tajada de ello.

Y aquí viene la explosión de preguntas. Entonces, ¿no salimos preparados de la carrera? ¿No sabemos todos lo mismo? ¿no nos han evaluado de la misma forma? ¿no tenemos todos, el mismo derecho a poder decidir en qué especializarnos, sin pasar por otro rasero? ¡Pues no, estamos vendidos!


Es por ello que el MIR: es una soberana gilipoyez, comparable al enigma del huevo o la gallina, un sinsentido. ¿Es realmente la solución al problema? Evidentemente no. Pero es más fácil conformarse en seguir haciendo lo mismo año tras año, que en buscar (y ejercer) soluciones:

Punto 1. La publicación de un temario oficial, bien definido y planteado por parte del Ministerio, aseguraría una homogeneidad e igualdad de oportunidades entre todos los opositores. Eso, sería lo justo.

Punto 2. Las academias, seguirían siendo totalmente esenciales para: ahorrar, estructurar y emplear el tiempo de forma eficiente, para enseñarnos a estudiar, para forzarnos a ello y para reforzar nuestras capacidades. Seguirían siendo "las reinas" en la preparación al MIR pero no existiría esa dependencia vital de apuntarnos a una para ser capaces de afrontar la prueba.

Punto 3. El examen se basaría en el temario oficial, actualizado cada año por los mejores profesionales de cada campo y en base a los avances de la Medicina. Las preguntas estarían extraídas de dicho temario por una comisión específica e irían variando de forma aleatoria, sin seguir patrones. Se acabó aprender: "como para sacarte el carnet del coche".

Punto 4. ¿Tipo test? ¿Por qué tipo test? ¿Acaso los pacientes nos vendrán con cuatro opciones? ¿No sería mejor un modelo de examen que realmente valorase la capacidad de resolución y la profesionalidad de un médico?: casos clínicos y su resolución, preguntas cortas sobre conocimientos médicos, diagnósticos diferenciales, supuestos prácticos, más imágenes clínicas, un contenido más centrado en la Medicina GENERAL.

Y no sirve la excusa de: el tipo test es más objetivo. Imagina que te preguntan un caso de intoxicación alcohólica (por ejemplo), como buen médico deberías saber redactar: los pasos que debes ejercer, los protocolos que debes practicar, la medicación que debes proporcionar, las pruebas clínicas, etc.

Si te dan una radiografía de tórax, un par de datos clínicos y te preguntan por el tipo de patrón, posibles enfermedades, etc. ¿Las respuestas no se pueden corregir objetivamente? ¿Hace falta que sea una opción tipo test?

Punto 5. Si hay más médicos que plazas, y si no tenemos un examen MIR 100% justo... ¿por qué no ajustamos el número de egresados con el número de plazas MIR? ¿Por qué no tenemos en cuenta otros aspectos de los médicos, aparte del examen MIR (aptitudes, habilidades sociales, que estén mentalmente sanos..., etc)? ¿Por qué sólo nos importan "las netas"?

Punto 6. Si todos aprendemos lo mismo, si hemos pasado seis años de nuestra vida estudiando como condenados e intentando saber lo máximo de Medicina... ¿el expediente académico no representaría un mayor porcentaje? ¿No ayudaría a discriminar quién sabe más Medicina y quién sabe "lo suficiente"? Pero claro, si cada Facultad de Medicina de España es un mundo, esto...es inviable. Todas tus opciones se tienen que seguir depositando en un único examen, un único día y en un único conocimiento de la Medicina ¬¬.


Es frustrante despertar cada día sabiendo que estás luchando por algo que deseas muchísimo, y que para ello tienes que hacer algo que ni es justo, ni está bien hecho, ni crees en ello. El MIR, es el culmen de la burocracia inútil e inhumana. Es "el camino fácil", la solución que diseñaron como borrador y se terminó convirtiendo en la inamovible barrera que tenemos hoy día.

Es (y seguirá siendo) un negocio que mueve cientos de miles de euros cada año. Un mercado de "ganado estadístico", de números y de resultados falseados que busquen la mediocre excelencia. 

Hemos pasado de los coladeros, enchufismos y especialidades compradas o por "peloteo" de hace décadas, a las especialidades como PRODUCTO. Pagas con dinero y dedicas otro o varios años de tu vida. Pagas con TIEMPO.

Por ello muchas veces he soñado con sacar el número 1 del MIR, que vengan a entrevistarme los casposos medios de comunicación médicos, para soltarles lo decepcionante que es haber perdido tiempo de vida en una oposición injusta y para preguntarles qué vino antes, ¿el MIR, o las gallinas?

martes, 12 de septiembre de 2017

Medicina "de la calle". Solos ante el peligro.

A menudo, me vienen a la cabeza pensamientos que me hacen dudar de mi capacidad como profesional sanitario. Después de siete años estudiando Medicina, soy médico. Parece obvio ¿verdad? Sin embargo: ¿qué se supone que significa ser médico? Sobre todo si eres un recién egresado, un recién salido, un "residente de año cero" (así nos llamamos, para consolarnos).

Tras mucho sufrimiento vivido, miles de horas dedicadas al estudio y unas prácticas que en teoría "nos capacitan" de forma básica, somos médicos. La dichosa pregunta del "¿cuánto te queda para terminar?", ahora se convierte en "¿médico de qué, cuál es tu especialidad?". Y otra vez la dichosa frustración, la indefensión aprendida de que somos unos mindundis.

Pero, ¿acaso es mentira? ¿Cuántos de los recién salidos se verían capaces de asumir unas consultas de atención primaria? ¿Cuántos, de asumir si quiera una entrevista y una exploración física básica, de mínimos? ¿Cuántos de nosotros salimos con la capacidad real de ejercer MEDICINA? Dejad la soberbia o las dudas, contestad a esto con sinceridad. ¿Te ves capaz?

Y no me vengas con lo de "las cosas se aprenden, cuando se trabaja de médico". Es un argumento válido, a medias. Es cierto que la experiencia profesional es lo que forja al profesional, pero hasta entonces... ¿puedes o no puedes ser médico? ¿quién o qué eres?

La semana pasada, afronté un reto para el cuál me sentía capaz, pero al mismo tiempo me imponía muchísimo respeto. Me ofrecieron trabajar como médico de ambulancia, ser el responsable del equipo sanitario en un evento al que asistieron cientos de personas en Sevilla.


Cuando acepté la oferta, me inundó un agobio brutal. ¿Y si me venía un infarto? ¿Y si alguien se drogaba y tenía que ponerle un antídoto pero le ponía el que no es? ¿Y si alguien necesita un suero, glucosado, hipersalino, cuál le pongo? ¿Y si hay una pelea, hay un apuñalamiento y se produce un neumotórax, qué se supone que debo hacer? Y así toda la noche.

En el transcurso de estas ideas terroríficas y tremendistas, traté de usar lo aprendido durante la carrera sobre MEDICINA REAL, la de la calle, la del día a día. Nada, absolutamente nada. Un conglomerado de conocimientos sobre fisiopatología, sobre como funciona la enfermedad, sobre qué fármaco le podría venir bien...pero ni puñetera idea de cómo actuar correctamente.

Entonces, eché mano de lo aprendido en mi actual preparación MIR. Por supuesto conoces un montón de enfermedades raras, de diagnósticos y protocolos específicos, así como tratamientos concretos para cada uno de ellos pero... ¿y de la Medicina de calle? ¿qué coño sabes?

Pues no creas que encontré mucha información útil. El MIR te prepara para eso, para el MIR. No te hace ni mejor médico ni mejor profesional. Simplemente te enseña a aprobar un examen. A grosso modo es mucho más útil y práctico que lo aprendido en la carrera, pero ni de lejos es la Medicina Real, porque esa...la aprendes por ti mismo o por tus experiencias.


¿Por qué acepté el trabajo? Por tres razones principalmente. La primera: porque he estado ejerciendo como médico durante un mes entero en un puesto que me ha permitido ganar confianza en mi mismo, en mis capacidades y en mis conocimientos. Si has sido capaz de sacarte la carrera de Medicina, puedes ejercer como tal. ¡ERES MÉDICO!

En segundo lugar, porque nadie nace sabiendo. Si tienes dudas sobre el protocolo de actuación en intoxicación etílica: ¡estúdialo!. Si no sabes el manejo del edema agudo de pulmón, de la angina o del infarto: ¡búscalo y estúdialo!. Si no sabes ni medir la tensión: ¡aprende, cojones!

Evidentemente, este punto debes llevarlo hecho previamente. No puedes ir "a la aventura" y hacer un trabajo para el cuál tus conocimientos de Medicina...no alcanzan. Que seas médico y puedas ejercer, no implica que puedas hacerlo en todos los ámbitos. Sólo, en lo "básico".

Y en tercer lugar, porque no estás solo. Porque el médico (aunque nos motivan a pensar lo contrario), forman parte de un equipo. Un grupo de personas que habitualmente intenta ayudarte, asistirte y enseñarte. Me refiero a los enfermeros y a los técnicos.

Los enfermeros nos dan tres mil vueltas a nivel práctico, sobre todo en Medicina de calle. Saben hacer de todo, lo hacen super rápido y probablemente mejor que la mayoría de los médicos. Son nuestros compañeros, nuestros colegas y debemos apoyarnos mutuamente.

Acepté el trabajo. Durante todo el evento estuve disfrutando muchísimo tanto del espectáculo como de mis labores como médico. La enfermera y el técnico trabajaron en equipo. Por supuesto, fui con confianza en mi mismo y ante cualquier duda, preguntaba y listo. Ayudé y asistí como profesional sanitario, y todo salió bien. ¿Por qué iba a salir mal?

En esta profesión no enseñan lo que deberían enseñar. Estudiamos muchísimo, sabemos de todo "pero no sabemos de nada". Estamos 6 años en una carrera y después no nos sentimos capaces de ejercer. Y para colmo, nos obligan a hacer un examen que no determina nuestra calidad como médicos, sólo nuestra calidad para hacer un tipo test. Y esto, es así.

Imagen vía: nursingschoolnearme.com

Y después del MIR, no os penséis que vais a saber más. Porque el Dermatólogo, de Derma sabe. El Oncólogo, de Oncología sabe. El Cirujano, de Cirugía sabe. El Cardiólogo, de Cardio sabe, etc. Poned a uno de esos médicos especialistas fuera de su campo de acción. ¿Sabes en qué se convertirán? En novatos, en medicoblastos, en residentes cero, en médicos.

Por que la Medicina de verdad la conocemos, pero no le echamos cuenta. La MEDICINA que ejercen día tras día médicos de familia, pediatras, internistas, intensivistas y todas esas especialidades "generales" . Si ellos son capaces, y lo fueron desde el principio, ¿por qué tu no?

¡Menos miedo! que la Medicina no se ejerce detrás de un libro o deseando hacer labores hospitalarias. La Medicina está en la calle, se aprende en la calle y se lucha en la calle. Mucho ánimo con la preparación al MIR y si tenéis la oportunidad de trabajar como médicos, no la desaprovechéis. Por cierto: me llamaron de nuevo, y este finde trabajo de médico. Arrivederci.